Hace unos días (la semana pasada) había comentado sobre un anuncio de la NASA en el que se indicaba que harían un comunicado en una rueda de prensa sobre un objeto por fin localizado en nuestra galaxia tras 50 años de búsqueda.
Dado que no se hizo una publicación inmediata de la noticia, sino que se convocó a los medios para hacer un anuncio oficial en la siguiente semana, se esperaba que fuese algo de relevancia, si no a nivel general, cuando menos sí a nivel cosmológico.
La única pista que habían dado era que fue descubierto con un telescopio de Rayos-X, así que se empezó a rumorear sobre esa zona del espectro electromagnético
¿Sería algún indicio directo de materia oscura?
¿Agujeros negros de masa intermedia?
Bien pues el anuncio es el siguiente:
"Los astrónomos han encontrado restos de la supernova más joven en la Vía Láctea. La supernova tuvo lugar en 1868, pero estaba oculta tras un grueso velo de gas y polvo. Usando el Telescopio Muy Grande (VLA) y el Observatorio de Rayos-X Chandra de la NASA, el cual pudo observar a través del velo, los astrónomos han encontrado a “G1.9+0.3″, el primer ejemplo de lo que los científicos creen que es una “población perdida” de restos de jóvenes supernovas."
Una vez ofrecida la información sólo queda la valoración. El descubrimiento es importante, es interesante y abre nuestro conocimiento sobre las explosiones de supernova y el papel que desempeñan en nuestra galaxia.
La pregunta es ¿era necesario tener a la comunidad científica y los aficionados en total suspenso durante una semana para hacer este anuncio?
La respuesta lógica es, NO.
Cierro el día con una decepción, la verdad se esperaba mucho más de esto.
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